A veces no nos damos cuenta de la importancia de las cosas, hasta que ya es demasiado tarde.
Siempre aprendemos la lección cuando suspendemos la practica... No sabemos que las cosas realmente importantes las tenemos justo delante de nosotros mismos....incluso a veces, las tenemos en nosotros mismos.
Cada persona es un mundo, y el problema de la humanidad es que trata de saberlo todo y conocer lo que no conoces, cuando lo que realmente deben saber y conocer es lo que hay dentro de uno mismo, Si no, ¿cómo vamos a entender a los demás, cuando ni siquiera, nos entendemos nosotros mismos?
Tenemos la esperanza de que el mundo aun puede cambiar...y ahi estamos esperando que algo ocurra que lo cambie....pero no nos damos cuenta de que esperar es lo que menos ayuda a ese cambio,
No queremos ver que el principal problema reside en nosotros....por miedo al cambio, por cobardes, por tradicionales, o por miedo al que dirán....nadie hace nada para cambiarlo....Pero todos se quejan de que nadie hace nada... como digo siempre:
"Había una vez cuatro individuos llamados Todo el Mundo, Alguien, Nadie y cualquiera.
Siempre que había un trabajo que hacer, Todo el Mundo estaba seguro de que Alguien lo haría.
Cualquiera podría haberlo hecho, pero Nadie lo hizo.
Cuando Nadie lo hizo, Alguien se puso nervioso porque Todo el Mundo tenia el deber de hacerlo.
Al final Todo el mundo culpó a Alguien cuando Nadie hizo lo que Cualquiera podría haber hecho."
Siempre que había un trabajo que hacer, Todo el Mundo estaba seguro de que Alguien lo haría.
Cualquiera podría haberlo hecho, pero Nadie lo hizo.
Cuando Nadie lo hizo, Alguien se puso nervioso porque Todo el Mundo tenia el deber de hacerlo.
Al final Todo el mundo culpó a Alguien cuando Nadie hizo lo que Cualquiera podría haber hecho."
